Elvira Lindo. (2015). Manolito Gafotas. Seix Barral.
Elvira Lindo comenzó a trabajar en la radio realizando trabajos como guionista, locutora, comentarista y además presentó varios programas televisivos y de radio.
Es conocida principalmente como autora de Literatura Infantil y Juvenil (LIJ), especialmente por su personaje tan destacado como es Manolito Gafotas.
El primer libro de este personaje, lo publicó en el año 1994, y cuatro años después gracias a este recibió el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil (1998).
Entre otras de sus obras, podemos destacar las novelas para adultos, como por ejemplo, Una palabra tuya, la cual fue ganadora del Premio Biblioteca Breve en el año 2005 y llevada al cine.
La obra Manolito Gafotas pertenece al género narrativo ya que recoge una serie de hechos presentados por un narrador que es el personaje principal de la obra, junto con otros personajes secundarios que intervienen en los sucesos ocurridos. Como subgénero, pertenece a una Novela.
Desde mi punto de vista, se trata de un libro sencillo a la hora de su lectura debido al uso de un lenguaje accesible y coloquial, para mi esto ha sido un punto favorable. Puedo resaltar algunas expresiones como: "Mi abuelo, que está de la próstata" o "Vaya rollo, repollo".
Está narrado en primera persona y podemos resaltar las repeticiones de determinadas expresiones haciendo uso de un lenguaje familiar, el cual nos introduce de manera más íntegra en la vida cotidiana de este personaje junto con sus amigos y familiares.
Entre todos los capítulos de esta novela, los que más han llamado mi atención han sido el capítulo 2 "El cuerno de Manolito" y el 7 "Paquito Medina no es de este mundo".
Ambos capítulos me han parecido muy humorísticos y entretenidos, en el primero mencionado anteriormente, puedo resaltar la parte en la que Manolito acude a Gran Vía junto con su abuelo Nicolás en busca de un cuerno para su trenca, ya que en el barrio era difícil de encontrar. Manolito y su abuelo dan un paseo después de haber comprado un par de helados y hamburguesas para comer, estos se detienen frente a un restaurante y se quedan asombrados tras ver a la presentadora del telediario en ese mismo lugar. Manolito como era tan curioso, al ver a la presentadora se quedó observando muy fijamente ya que sus amigos le habían que las presentadoras de telediario no tenían piernas. Su abuelo para demostrarle todo lo contrario decidió quedarse esperando detrás de la cristalera a que esta saliese del restaurante. Un camarero salió para llamarles la atención ya que esta se sentía observada y su abuelo Nicolás, acabó discutiendo con él junto con un grupo de jubilados de una manifestación a la que habían asistido previamente. Manolito descubrió que la presentadora tenía piernas y decidieron volver a casa. Al llegar, era tarde y Catalina, la madre de Manolito, junto con todo el vecindario había avisado a la policía ya que pensó que les había sucedido algo.
En el capítulo 7, llegó un nuevo alumno al colegio llamado Paquito Medina, quién se convirtió en el ojito derecho de la Sita Asunción y este estaba en boca del resto de alumnos ya que no tenía padre. Además, era un niño ejemplar puesto que sacaba las mejores notas de clase y tenía fama de aprobar todo. Un día durante un examen, todos se pusieron de acuerdo para copiar del examen de Paquito, pensaban que todo había salido perfecto. El día que recibieron las notas, además de esto la profesora les entregó a cada uno de los que habían copiado una carta comunicativa para sus padres ya que Paquito Medina se equivocó de pregunta y todos habían cometido el mismo error. La Sita Asunción les dijo que además de ser tontos por no estudiar, lo eran por haber copiado mal y Manolito acabó castigado durante todo el fin de semana.
Como conclusión, el libro me ha parecido bastante entretenido e interesante pero, lo que cambiaría y lo que menos me ha llamado la atención han sido las sucesivas repeticiones de algunas frases por parte de Manolito. Al principio, me resultaban graciosas pero, finalmente, se hacían un poco pesadas ya que en algunas situaciones se mencionaban de manera continua e incluso a veces sin sentido. Con estas me refiero a las mencionadas anteriormente, como por ejemplo "Mi abuelo que está de la próstata" "Vaya rollo, repollo" o "Mola mucho, mola un pegote".

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